Notas
[1] Fernando Díaz-Plaza, El desfile de la victoria (Argos, Barcelona, 1976) y Jesús Torbado, En el día de hoy (Planeta, Barcelona, 1976).<<
[2] E. H. Carr, ¿Qué es la historia? (Seix Barral, Barcelona, 1965), p. 130 y E. P. Thompson, The Poverty of Theory and Other Essays (Merlin, Londres, 1978), p. 108.<<
[3] Citado por Alexander Demandt, History That Never Happened. A Treatise on the Question, What Would Have Happened If 3.ª edición (McFarland & Co., Jefferson, Carolina del Norte y Londres, 1993), p. 2.<<
[4] J. C. Squire, editor, If It Happened Otherwise: Lapses into Imaginary History (Longmans, Green & Co., Londres, 1931); Daniel Snowman, editor, If I Had Been… Ten Historical Fantasies (Robson Books, Londres, 1979); y John M. Merriman, For Want of a Horse: Chotee and Chance in History (Stephen Greene Press, Lexington, Mass., 1985). Los dos tomos editados por Robert Cowley, What If? — The World's Foremost Military Historians Imagine What Might Have Been (MacMillan, Londres, 1998) y More What If. Eminent Historians Imagine What Might Have Been (MacMillan, Londres, 2001), son menos superficiales y más plausibles.<<
[5] Véase John Tosh, The Pursuit of History. Aims, methods and new directions in the study of modern history, 3.ª edición (Longman, Londres, 2002), pp. 261-263. Un estudio parecido sobre los ferrocarriles en España es el de Antonio Gómez Mendoza, Ferrocarriles y cambio económico en España: un enfoque de nueva historia económica (Alianza, Madrid, 1982).<<
[6] La extensa introducción de Niall Ferguson a su libro editado Historia virtual. ¿Qué hubiera pasado si…? (Taurus, Madrid, 1998), pp. 13-86, constituye un ataque frontal contra el determinismo. En él me apoyo fundamentalmente en esta introducción, así como en los siguientes libros, sobre los temas del determinismo y la evolución historiografía: Ernest Breisash, Historiography. Ancient, Medieval, & Modern, 2.ª edición (University of Chicago Press, Chicago, 1993); Peter Burke, editor, New Perspectives on Historical Writing (Polity Press, Cambridge, 1992); Richard J. Evans, In Defence of History (Granta Books, Londres, 1997); John Tosh, editor, Historians on History (Longman, Londres, 2000), y John Tosh, The Pursuit of History.<<
[7] Citas de Niall Ferguson en el libro editado por él mismo Historia virtual, pp. 36-37.<<
[8] Citas de Niall Ferguson en Historia virtual, p. 50-51 y Richard J. Evans, In Defence of History, p. 30.<<
[9] E. H. Carr, ¿Qué es la historia?, pp. 131 y Fernand Braudel, El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, 2.ª edición en español (Fondo de Cultura Económica, México, 1993). <<
[10] Un ejemplo reciente es Ignacio Sánchez-Cuenca, ETA contra el Estado. Las estrategias del terrorismo (Tusquets, Barcelona, 2001). No obstante, la teoría del juego tiende al determinismo. <<
[11] Graham Allison y Philip Zelikow, Essence of Decision: Explaining the Cuban Missile Crisis, 2.ª edición (Longman, Londres, 1999).<<
[12] Richard J. Evans, «La conferencia de Butterfield», La universidad de Queen's, Belfast, octubre de 2002, versión abreviada en BBC History, diciembre de 2002, p. 24.<<
[13] Stephen G. Brush, «Why Did (or Didn't) It Happen?», Historically Speaking, vol. IV, n.º 5, junio de 2003, pp. 20-21. Véanse también, Raymond Martin, «Historical Counterexamples and Sufficient Causes», Mind, n. s. 88, 1979, pp. 59-73 y Conrad Russell, The Causes of the English Civil War (Oxford University Press, Oxford, 1990), citados por Brush, «Why Did (or Didn't) It Happen?», p. 21, nota 8.<<
[14] Niall Ferguson en Historia virtual, p. 79.<<
[15] Un ejemplo reciente es Antonio Elorza, «La muerte del valido de Franco», El País Domingo, 14 de diciembre de 2003, p. 8.<<
[16] Citas de Ernest Breisach, Historiography, p. 209.<<
[17] En contraste con Niall Ferguson, en Historia virtual, pp. 82-84, no creo necesario que los escenarios contrafactuales planteados debieran haber sido contemplados explícitamente por sus contemporáneos, puesto que, con frecuencia, los que vivieron los sucesos no previeron la opción que al final triunfó. Dicho esto, reconozco que todos los escenarios de este libro sí fueron considerados por contemporáneos.<<
[18] Richard J. Evans, «La conferencia de Butterfield», p. 24.<<
[19] Como observa Richard J. Evans, «La conferencia de Butterfield», p. 25.<<
[20] Niall Ferguson en Historia virtual, pp. 57-58.<<
[21] Eric Hobsbawm, On History (Abacus, Londres, 1997), p. 150. Aun así, es evidente que Hobsbawm tiene una opinión poco favorable de la historia contrafactual. Véase su On History, pp. 105-106, 150-156, 307 y 322-329.<<