En casa. Una breve historia de la vida privada
A Bill Bryson se le ocurrió un día la idea de que dedicamos mucho más tiempo a estudiar las batallas y las guerras de la historia que a reflexionar sobre aquello de lo que en realidad está hecha la historia: siglos de gente desarrollando con discreción sus tareas diarias, comiendo, durmiendo y tratando de vivir con más comodidades, y que la mayor parte de los principales descubrimientos de la humanidad se encuentran en la mismísima estructura de las casas que habitamos. Esto fue lo que le inspiró a iniciar un viaje por su propia casa, una vieja rectoría de Norfolk, y a pasear de habitación en habitación reflexionando sobre el origen de los objetos cotidianos de la vida.En su recorrido llevó a cabo una cantidad prodigiosa de investigación sobre la historia de absolutamente todo, desde la arquitectura a la electricidad, desde la conservación de los alimentos a las epidemias, desde el comercio de las especias a la Torre Eiffel, desde los miriñaques a los retretes; y sobre las mentes brillantes, creativas y a menudo excéntricas que encontramos detrás de todo ello. Bryson aplica la misma curiosidad incontenible y el mismo ingenio irresistible que hicieron de Una breve historia de casi todo, uno de los libros más elogiados de la última década, y ofrece uno de los libros más entretenidos y esclarecedores sobre la historia de nuestra forma de vida.
Australia es el sexto país más grande del mundo y la isla más extensa. Es la única isla que también es continente y el único continente que a su vez es un país. Es el más seco, árido, yermo y climáticamente agresivo de todos los continentes habitados y no obstante lleno de vida, gran proporción de ella bastante mortífera.De hecho, hay allí más peligros inminentes que en ningún otro lugar. Un país donde el gusano más peludo puede dejarte seco con su venenoso pinchazo, donde las conchas marinas no sólo pican sino que te persiguen, donde te expones a inesperadas picaduras y mordeduras mortales, donde puede zamparte un tiburón o unas irresistibles corrientes arrastrarte mar adentro. Ignorando estas amenazas, Bill Bryson viajó a Australia y enseguida se enamoró del país. ¿Quién podría culparlo? La gente es alegre, ingeniosa y atenta; sus ciudades son seguras, limpias y casi siempre se sitúan cerca del agua; la cerveza está fría y el sol brilla con frecuencia. La vida no puede ser mucho mejor que esto.
Bill Bryson, célebre en todo el mundo por su Una breve historia de casi todo, aborda ahora un enigma mayúsculo: la personalidad de William Shakespeare. De Hamlet, Otelo, el rey Lear y Macbeth conocemos mucho, pero del ser humano que los concibió apenas sabemos nada. Armado de un sano sentido común y de su admirado don comunicativo, Bryson examina datos, suposiciones y mitos para trazar una semblanza lo más precisa posible del dramaturgo y poeta de Stratford-upon-Avon.El resultado es una fascinante indagación en la vida (hasta donde alcanza la certidumbre) y el tiempo de Shakespeare. Bryson evoca la Inglaterra isabelina, con el azote de la peste, su expansionismo imperialista, la emergente capital londinense y los usos y costumbres del mundo teatral. Y en este marco histórico, que depara sorpresas notables y proporciona un marco muy enriquecedor para el lector actual de Shakespeare, surge la figura del poeta. Bryson no omite ninguno de los aspectos más controvertidos acerca de él: apariencia física, extracción social, autoría de las obras, vida familiar, supuesta homosexualidad, relación con los poderosos y con el público…Y todo ello sin caer nunca en la pedantería académica. Muy al contrario, el estilo ágil y ameno, salpicado de muchos elementos humorísticos, y la voluntad de componer un texto conciso y directo nos brindan una lectura apasionante, que además de informativa y rigurosa constituye una divertida guía a uno de los mayores misterios de la literatura universal.
Una breve historia de casi todo
¿Sabías que cada uno de los átomos que forma tu organismo seguramente que, antes de formar parte de ti, ha pasado por varias estrellas y formado parte de millones de organismos? ¿Qué les pasó a los dinosaurios? ¿Cómo de grande es el universo? ¿Cuánto pesa la Tierra? ¿Por qué los océanos son salados? Encontraremos aquí unos cuantos científi cos raros, teorías erróneas que dominaron durante demasiado tiempo, y varios descubrimientos casuales que cambiaron la historia de la ciencia. La forma de contar las cosas de Bryson hace que el ¿cómo? y el ¿quién? de los descubrimientos científicos sea accesible y divertido para todas las edades . Un recorrido por la ciencia con ingenio, gracia y los mejores contenidos dirigidos a los niños.
“Dean poseía tres dólares y sesenta centavos cuando llegó a Hollywood. Su primer empleo fue como repartidor de anuncios. Luego, en un lugar llamado 'El Cairo', conoció a Beth Temple. Era la dueña y contrató a Dean para que le ayudara a limpiar uno de sus pabellones, donde había fallecido un anciano. Dean se trasladó allí y allí encontró unas libretas de ahorros, supuestamente escondidas por el muerto...”
Un diente y un trozo de dedo: tales son las pruebas principales de un juicio que puede mandar a un hombre a la cárcel de por vida. Pero uno de los implicados en el asunto es Lew Mountain, un mago, un prestidigitador profesional, sobre el que cabe sospechar que se haya servido de sus habilidades con fines criminales.En realidad la historia de Mountain es la historia de una venganza maquiavélica en la que intervienen un falsificador de billetes, una víctima angelical, un falso ayuda de cámara y una legión de leguleyos.El diente y la uña es una novela sorprendente por su perfecta construcción argumental. Al inconfundible estilo de la novela negra norteamericana se une un acertado sentido del suspense, que mantiene en vilo la atención del lector a lo largo de una compleja encuesta judicial.
Victor Pacific nunca se había visto en una situación tan comprometida: o, al menos, no podía recordarlo: lo habían recogido con un tajo en la garganta, mil dólares escondidos en un zapato... y amnesia total, producida por un shock nervioso. Pacific sólo sabe que alguien quiere matarle, y para librarse de esta amenaza tiene que bucear en su memoria vacía. Quizá su accidente sólo ha sido un aviso para terceras personas... Entonces entra en escena una chica que parece conocerle... pero es asesinada antes de poder hablar. Poco a poco van saliendo a la luz las claves del asunto a través de una doble investigación: la del protagonista, que recela de una identidad poco clara, y la de la policía. Pero el enigma se mantiene hasta el final.
«El resto del mundo, la gente, la policía, todos pueden esperar a que llegue mañana. Nosotros, no».Tales son las reflexiones de Mercy, la mujer del pelirrojo, que tieneque hacer acopio de toda su fortaleza interior y tomar la iniciativa enplena huída de ambos. Como en otras de sus novelas, Bill S.Ballinger enfoca la acción desde más de un punto de vista: aquí sealternan el de la pareja fugitiva y el de un detective de la policía queduda sobre la ética de su misión. La obra de Bill S. Ballinger a lo largo de los años cincuenta (época ala que pertenece La mujer del pelirrojo) se inscribe en una tendenciaal lirismo que acogió también a escritores de novela negra tansobresalientes como Kenneth Fearing, Fredric Brown y Stanley Ellin.Más adicto al realismo crítico que estos colegas, Ballinger seadentraba en un análisis moral de la sociedad mediante elentrecruzamiento de las perspectivas personales y de los tiemposdel relato. A esas coordenadas respondieron, en mayor o menormedida, las novelas Retrato en humo, La puerta oscura, Rafferty, Eldiente y la uña, El segundo más largo, y especialmente la obramaestra del autor, La mujer del pelirrojo, cuyo clima trágico yromántico puede quedar sintetizado por las siguientes frases de laprotagonista: «Antes pensaba que hubiese sido inútil seguir matando,pero ahora me doy cuenta de mi error. Porque es lo único que nospermitirá sobrevivir. Sólo podemos ya medir nuestro tiempo día adía. Cualquier cosa que hagamos ahora estará justificada si nos llevaa mañana». (Javier Coma).